martes, 31 de agosto de 2010

tercer día

Hoy debería ser más fácil...

Pues no.

Un fuerte flato me acompaña desde la primera cuesta. Pienso seriamente en darme la vuelta pero el orgullo me lo impide.

 #o&o que acabo de salir, no me puedo rendir aún.

Quizás no era buena idea tomarme aquella jarrita de cerveza antes de salir.

Contra todo pronostico termino el recorrido y vuelvo  a casa tras 91 minutos de flato.

segundo día

A mitad del recorrido hay gran parque con bar y una terracita.

Eran ya las 10 de la noche pero hacia mucho calor, la gente charlaba animadamente bajo una gran luna tomándose unas cervezas y pensé:

 Pero que #o&o estoy haciendo yo aquí???
Pese a este momento de duda terminé los 10 km de recorrido en 90 minutos.

primer día

Si, lo se, unos vaqueros rotos y unas zapatillas viejas de tela no eran la mejor opción, sobre todo teniendo en cuenta los 35º que me esperaban en la calle pero no estoy emocionalmente preparada para un chandal, han sido muchos años  rechazando la vida deportiva.

17h salgo a la calle sin pensar, solo salgo y ando, ando, ando.. 1 hora y 40 minutos después estaba de vuelta y aún me quedaron fuerzas para sobrevivir el resto de la tarde.

Y no quería pensar, solo quería andar pero como a veces da igual lo que uno quiera y la mente va a lo suyo cada cuatro pasos me veía asaltada por estraños pensamientos..

Y pronto cumplo 35.

Me estoy abandonado. Llevo 6-7 años sin hacer naaaadaaaa de deporte.

Seria yo capaz de prepararme y correr una carrera como la San Silvestre Vallecana??

Que pongo de cena hoy??

Podría empezar andando y veo que pasa.

Mañana tengo que ir a la compra.

Y si contara mi odisea deportiva en un blog???

Y aquí estoy.

las ganas de andar

El otro día salí a la calle con varias cosas que hacer y al volver a casa me sorprendió una sensación muy extraña.. note que tenia unas ganas locas de andar, tras un día largo de trabajo dentro y fuera de casa se trataba de algo realmente raro para mi.


Pensé que la sensación desaparecería pero no hizo otra cosa que crecer.


Unos días más tarde me encontré a mi misma saliendo de casa ataviada con unas zapatillas viejas, unos vaqueros rotos y mi camiseta mas raída. Estaba dispuesta a cumplir un recorrido de 10 Km. y no se muy bien porque, solo tenia ganas de andar.