lunes, 6 de septiembre de 2010

quinto día

Hoy ha sido un día muy importante.

Mientras ando procuro escuchar Mis Canciones, que son las que me gustan de toda la vida o desde hace pocos años pero que me cambian el humor, que me ponen el corazón a 100, que me llevan, que....  me podrían hacer correr???
Las busco en mi ipod y me dejo llevar por ellas pero cuando creo que ya puedo, que si, que me lanzo, veo que... no, que no soy capaz..

Hoy lo he conseguido.

A mitad de camino lo intente, no tenia mucha fe pero de pronto me tiré y mágicamente mis pies se separaron del suelo (como una Mery Poppins con mallas) y digo "me tiré" porque, bueno, era cuesta abajo (si, que pasa, necesito motivación!!!)

Corrí durante un minuto y continué andando a buen ritmo, vale, un minuto es poco pero me hizo feliz, es mi primer minuto. Probablemente podría haber corrido más y sobrevivir pero estoy convencida de que el único camino para el éxito en este lío que me he metido es la paciencia.

Cinco minutos más tarde pensé que podría intentarlo de nuevo y corrí de nuevo un minuto (también cuesta abajo, que casualidad)

Caminé otros cinco minutitos más y de un salto comencé otro minuto más de carrera, que mala suerte, este me pillo cuesta arriba y leches, la cosa cambia.. pero ya era mi tercer minuto y bueno, me sentí muy bien, las piernas aún soportaban mi peso y el corazón permanecía dentro del pecho. No está mal.

Al final he terminado el recorrido en 96 minutos.

¿96? pero si he corrido durante 3 minutos ¿¿?? pues el resto del tiempo he debido ir como boba, no tengo ni idea...

Por cierto, hablando de canciones especiales, este viernes abro una nueva sección: MUSICA PARA CAMINANTES.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando uno corre contra el tiempo deja de ser divertido y se convierte en sufrimiento y dolor.

Cuando uno corre contra si mismo se convierte en obsesión.

Cuando uno corre por mero placer las piernas se mueven solas, no te cuesta respirar y lo más curioso es el sonido que hacen tus pies contra el suelo provocando un tic-tac casi perfecto que te marca el ritmo hasta el final.

Anda, corre o vuela mientras disfrutes con ello, muévete siempre por sensaciones y si me permites mi humilde experiencia nunca por el reloj.

Atentamente. DANIEL VIDAL.

Isabel dijo...

Gracias Daniel por tus bonitas palabras de ánimo.

Que ilusión creo que eres mi primer lector.

Un abrazo.